Es la pregunta que más se repite en nuestras catas: «¿a cuántos grados sirvo esto?». Y la respuesta cambia bastante según el vino —un error habitual es servir todos los tintos a temperatura ambiente, algo que en una casa con calefacción puede superar fácilmente los 22 °C y machaca cualquier vino, sobre todo uno con la estructura de la Tinta de Toro.
La regla general
Cuanto más cuerpo y más crianza tiene un tinto, un poco más alto puede ser su rango de servicio —pero nunca por encima de 18 °C—; y cuanto más joven o más blanco es el vino, más fresco debe ir. Estas son las temperaturas exactas con las que servimos cada vino de la casa:
Temperatura de cada vino de Latarce
Latarce Tinto Barrica: 14–16 °C. Es nuestro tinto de diario, con taninos pulidos que se cierran si se sirve demasiado frío.
Latarce Selección y Gran Selección: 16–18 °C. La mayor concentración y el paso por barrica de roble francés piden algo más de temperatura para abrirse del todo.
Latarce Verdejo y GiGi: 8–10 °C, como cualquier blanco con acidez que se quiere conservar fresca en la copa.
Latarce Tinto Dulce: algo más fresco que un tinto seco, entre 12 y 14 °C, para que el azúcar no resulte empalagoso.
Un truco sin termómetro
Si no tienes termómetro de vino, una nevera normal (5-7 °C) enfría un blanco en 1-2 horas; para un tinto, 15-20 minutos de nevera antes de servir suele bastar para bajarlo desde temperatura ambiente hasta el rango correcto.
Con la temperatura resuelta, lo siguiente es acertar el plato: en nuestra guía de maridaje con vino de Toro explicamos qué comer con cada uno.